La espuma de poliuretano, en primera línea del sector de la construcción

Texto: Maria Ševeljova, Departamento de Gestión de Productos

Cuando hablamos de trabajos de aislamiento y sellado en edificios modernos, es imposible no hablar de la espuma de poliuretano. A pesar de que las espumas llevan ya bastante tiempo en el mercado, los fabricantes siguen recibiendo preguntas de forma constante acerca de cómo funcionan o de los criterios a seguir para elegir el tipo adecuado según el campo de aplicación.

El polímero sintético conocido como poliuretano se descubrió en Alemania en la segunda mitad de la década de los 30. Una década más tarde, se introdujo en los Estados Unidos un material de espuma rígida destinado al aislamiento. Dado que es un polímero resistente a las sustancias químicas, a las inclemencias del tiempo y al desgaste mecánico, que su método de producción es relativamente sencillo y que las áreas de aplicación son numerosas, a día de hoy no se ha encontrado una alternativa mejor que el poliuretano en el mundo de la construcción. La espuma de poliuretano de alta calidad se caracteriza por su porosidad fina, su estructura uniforme, su buena estabilidad en las juntas, su excelente adherencia sobre sustratos y endurecimiento rápido.

Dicho de manera sencilla, las espumas de poliuretano de un solo componente se dividen en básicas y especiales. Las espumas especiales son las adhesivas, las resistentes al fuego y las elásticas. Las espumas básicas están pensadas para utilizarse durante todo el año o durante el invierno, y entre ellas se incluyen las de alto rendimiento o baja post-expansión, las de relleno, las espumas en spray o con bajo contenido de isocianato, etc.

Por norma general, las espumas inyectadas por cánula se caracterizan por presentar una post-expansión bastante significativa, mientras que en las de pistola es más reducida. La diferencia reside en una cuestión física: en el caso de la espuma con cánula, la presión se libera cuando la espuma sale del bote. Por el contrario, en las espumas con pistola lo hace en el extremo de la misma, lo cual garantiza una estructura esponjosa y uniforme de máximo rendimiento y con una post-expansión mínima. Entre estas dos modalidades se encuentra otro tipo de espumas con un aplicador fino en las que la espuma se comprime en el gatillo. En comparación con las espumas de cánula, presentan un mejor rendimiento y una post-expansión más reducida. Como resultado del desarrollo del producto y de las sustancias químicas, han surgido numerosos tipos de espumas con composiciones específicas que se han ajustado para que su uso en las distintas fases del trabajo resulte lo más práctico posible. Algunos ejemplos de ello son la espuma con cánula elástica, cuya expansión es menor de lo normal, o la espuma en spray con pulverizador que se expande al 100%. Una espuma adhesiva de gran calidad siempre se caracteriza por una baja presión de expansión.

Las espumas de poliuretano están diseñadas principalmente para trabajos de aislamiento, sellado y relleno. No pueden utilizarse para soportar cargas ni para tareas de fijación. Aunque las técnicas de construcción son diferentes en cada país, casi siempre se recomienda encarecidamente instalar sujeciones mecánicas, especialmente en las ventanas. Una vez más, la espuma adhesiva es la excepción, ya que también puede usarse para fijar. En el desarrollo de este tipo de espumas se ha prestado una gran atención a sus propiedades de adhesión. A pesar de que las espumas convencionales también disponen de buenas características adhesivas, no deberían utilizarse para ese fin. Los trabajos de adhesión presentan unos requisitos específicos, y es posible que utilizar espuma en lugar de adhesivos en lugares críticos no ofrezca buenos resultados. 

La espuma de poliuretano necesita humedad para curar, por lo que humedecer previamente la superficie ayudará a que la espuma se agarre mejor. Esto resulta especialmente recomendable tanto en verano como en superficies porosas y secas. A la hora de desarrollar la composición de las espumas para invierno (hasta -18 °C) se ha tenido en cuenta la posibilidad de que la humedad ambiental sea más baja en temperaturas bajo cero. Sin embargo, es necesario asegurarse de que los sustratos no presenten hielo ni escarcha.

Es la junta o la superficie donde se aplicará el producto lo que debe estar humedecido, y no la espuma en sí. El agua daña la estructura de la espuma. La mejor opción es utilizar un pulverizador que rocíe una fina bruma.  No deben quedar gotitas de agua en la superficie de la junta. En caso de que sea necesario, se deben dejar secar antes de utilizar la espuma. Si se van a aplicar dos capas de espuma, también habrá que humedecer la primera capa antes de aplicar la segunda. De acuerdo con todo lo previamente mencionado, las espumas de poliuretano no pueden aplicarse en una habitación cerrada ni en una grieta, dado que no hay suficiente humedad como para que se endurezcan. 

Se debe agitar el bote de espuma 20 veces antes de utilizarlo para mezclar bien los ingredientes y garantizar así una buena estructura en la espuma. A continuación, hay que colocarlo boca abajo y enroscarlo en la pistola. Si se enrosca antes de agitarlo, expulsará algo de gas. El gas influye en el rendimiento del producto y es posible que parte del mismo se quede dentro del bote.

Además, es el ingrediente más peligroso de la espuma de poliuretano debido al riesgo de explosión, por lo que las latas deben almacenarse y transportarse en posición vertical. Dado que se trata de un recipiente a presión e inflamable, la espuma debe estar protegida frente al sobrecalentamiento y permanecer lejos de cualquier fuente de ignición.  Por motivos de seguridad, no se debe dejar el producto al sol en la zona de trabajo ni en el coche. Debe almacenarse a una temperatura de entre +5 °C y +30 °C. Es importante que el bote permanezca intacto y sin abolladuras. Una vez utilizado, hay que vaciar todo el contenido y llevar la lata a un punto de recogida de residuos.

La aplicación de la espuma de poliuretano no representa riesgos siempre que la habitación esté ventilada y que se utilicen equipos de protección individual como guantes o gafas protectoras. La espuma ya aplicada y endurecida no emite sustancias dañinas.

La vida útil de la espuma de poliuretano que está protegida frente a los rayos UV es muy larga. No se pudre ni se enmohece, no se rompe, no se agrieta y se adapta bien a un amplio rango de temperaturas y niveles de humedad.

Información importante:

– A la hora de elegir una espuma, es importante tener en cuenta tanto los requisitos específicos del trabajo como la temperatura de aplicación del producto. La espuma de poliuretano se utiliza principalmente para aislar, rellenar y sellar huecos, así como para la instalación de puertas y ventanas. También existen variedades específicas para trabajos especiales, como las espumas adhesivas o las que están a prueba de fuego. Cuanto más sensibles sean los materiales empleados en el lugar de construcción, más importante será prestar atención a la presión de expansión del producto.

– Tradicionalmente, las espumas se aplican de abajo hacia arriba en forma de zigzag. Si bien es cierto que en las juntas pequeñas la dirección no resulta tan importante, sí que se debe utilizar esta técnica para rellenar las juntas grandes. Si la espuma se aplicase de arriba hacia abajo, simplemente se caería. La espuma adhesiva debe aplicarse en línea recta y, en el caso de la espuma en spray, la dirección no es especialmente importante.

– Si se utiliza una espuma con pistola habría que rellenar 2/3 de la junta, mientras que con las espumas de cánula basta con llenarla hasta la mitad para garantizar que haya suficiente espacio para la expansión.

– La espuma de poliuretano es un buen aislante que ayuda a ahorrar energía. A la hora de instalar ventanas, el sellado con espuma ayuda a reducir las fugas de aire y las pérdidas de calor, lo cual permite ahorrar en gastos de calefacción.

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2020