Para conseguir un edificio con eficiencia energética es necesario utilizar materiales energéticamente eficientes

La Unión Europea se ha fijado el ambicioso objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 80 % y un 95 % para el 2050 con respecto a los niveles de 1990. La UE está avanzando lentamente hacia los edificios de consumo de energía casi nulo que, a su vez, crean demanda de materiales de construcción que respondan a este objetivo, puesto que los costes energéticos de un edificio representan aproximadamente un 40 % del consumo de energía total.

 

«Está claro que para contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, debe reducirse la cantidad de energía que se utiliza en un determinado edificio para calefacción, aire acondicionado, agua caliente e iluminación, y probablemente se necesite hacer uso de fuentes de energía renovables», según afirma Kuldar Kongo, responsable de producto de Krimelte OÜ, en respuesta a la Directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios.

 

Todos los nuevos edificios finalizados antes del 31 de diciembre del 2020 deben ser edificios de consumo de energía casi nulo, según la directiva anteriormente mencionada. Este requisito para nuevos edificios que estén ocupados y sean propiedad de autoridades públicas ya lleva en vigor desde el 2019.

 

Según Kongo, la eficiencia energética de un edificio depende de la necesidad energética general, del tipo de energía proporcionada, de la producción de energía in situ a partir de fuentes de energía renovables y del grado de pérdida térmica a través de la envolvente de edificación. «Se deben aplicar conjuntamente varios métodos y soluciones para cumplir con los requisitos de un edificio de consumo de energía casi nulo, desde la correcta planificación del emplazamiento y utilización de las fuentes de energía renovables del edificio a unas envolventes cuidadosamente planificadas que permitan minimizar la pérdida térmica. La construcción de edificios de consumo de energía casi nulo en Europa aumenta las expectativas y las exigencias con respecto a la calidad de los materiales y la competencia de los suministradores».

 

Los fabricantes de materiales de construcción llevan años centrándose en el desarrollo de materiales para la construcción de edificios de consumo de energía casi nulo. «Por ejemplo, la gama de productos de nuestra marca registrada Penosil incluye productos que solucionan problemas relacionados con la temperatura y la humedad, contribuyendo así a una mayor eficiencia energética; estas características también deben tenerse en cuenta durante cualquier tarea de desarrollo de producto adicional. Hemos desarrollado una solución integral para la colocación de ventanas con eficiencia energética, gracias a la cual nuestros productos contribuyen a solucionar problemas y otras incidencias relacionadas con las uniones de las ventanas. Además de la eficiencia energética, el desarrollo de nuestros productos también tiene en cuenta su durabilidad y la contribución a una climatización interior saludable».

 

Pérdida térmica a través de la envolvente

 

Aumentar el grosor de la capa aislante de la envolvente de edificación es suficiente para minimizar la pérdida térmica. Según Kongo, no se debe olvidar que, pese a que la pérdida térmica por conducción a través de las envolventes constituye uno de los mayores factores que influyen en la pérdida energética, un edificio también perderá calor, además de conducción del calor, a causa de las fugas de aire imprevistas y los puentes térmicos. El espesor de la capa aislante a menudo alcanza su límite en cuanto a su coste-rendimiento, lo que significa que ningún añadido será rentable y conviene centrarse en la eliminación de fugas de aire y puentes térmicos.

 

«La importancia del hermetismo se pone de manifiesto por el hecho de que la protección contra las corrientes de aire tras la construcción se ha convertido en algo imprescindible», añade Kongo. «Las envolventes van acompañadas de una gran cantidad de otros requisitos importantes: prevención de problemas técnicos de humedad, cumplimiento de los requisitos ambientales interiores, reducción de los problemas de ruido y prevención de incendios». También sostiene que uno de los principales desafíos con respecto a los edificios es la colocación correcta de las ventanas, puesto que esto implica la interrupción de la capa de aislamiento externo junto con las barreras al aire y al vapor de agua.

 

 

 ¿Cómo se puede garantizar una instalación de ventanas eficiente desde el punto de vista energético?

 

  • Reducir al mínimo las pérdidas térmicas. Utilizar materiales para las juntas de las ventanas con una conducción térmica mínima, como la espuma de poliuretano. Asimismo, las pérdidas de conducción térmica dependen de la profundidad de las juntas; por ejemplo, son más pequeñas para las ventanas con marcos anchos debido a una mayor profundidad de la junta.
  • Proporcionar hermetismo para reducir la pérdida térmica debida a las fugas de aire. La correcta aplicación de espuma de montaje de calidad debería bastar para proporcionar hermetismo en una junta. Para garantizar el hermetismo durante el funcionamiento del edificio, debería considerarse la utilización adicional de cintas, membranas o sellantes adecuados.
  • Garantizar la resistencia al vapor de agua protege las estructuras frente a la humedad excesiva. Según las condiciones climáticas, el vapor de agua podría circular del interior al exterior o viceversa. La primera situación predomina en los países nórdicos durante la mayor parte del año, mientras que la segunda suele presentarse mayoritariamente en las zonas cálidas. Las cintas, membranas y sellantes resistentes al vapor se utilizan para prevenir la entrada de vapor de agua en la envolvente. Una construcción siempre debe incluir una solución de ventilación de alta calidad.
  • Asegurar la evaporación de la humedad presente en el interior de la construcción. Esto incluye la humedad en los detalles constructivos durante la propia construcción o la humedad que termina situándose en la envolvente debido a la baja calidad del diseño o de la construcción. La humedad no deberá quedar atrapada en la estructura. En tales casos, se utilizan cintas con poca resistencia al vapor o sellantes autoexpandibles.
  • Proteger la construcción interna de las condiciones climáticas externas (radiación UV, precipitaciones, viento). Esto requiere que las juntas estén selladas con un sellante impermeable en el exterior o con un sellante autoexpandible. Si la junta se aísla desde el exterior mediante un material altamente impermeable, se deberá permitir el escape de humedad de la construcción a través de, por ejemplo, la ventilación de la fachada.
  • Evitar puentes térmicos. Esto significa que la ventana debe colocarse siempre en la capa de aislamiento y las juntas que se crean durante la colocación deberán rellenarse mediante espuma de montaje con baja conducción térmica.
  • Las juntas también deben poder resistir los diversos movimientos y deformaciones del edificio. Los sellantes altamente flexibles son la mejor opción para ventanas grandes, donde es recomendable utilizar espumas con una mayor elasticidad debido a las dilataciones térmicas que se originan a causa de los cambios de humedad y de temperatura.
  • Proporcionar aislamiento acústico. Durante la colocación de ventanas, también es importante sellar grietas y puntos de fuga, puesto que esto ayudará a mejorar el aislamiento acústico y la hermeticidad. La correcta colocación de la espuma de montaje cumplirá con este requisito, pero para rellenar grietas más pequeñas es posible utilizar sellantes especiales como, por ejemplo, sellante acrílico para rellenar una grieta entre el marco interior de la ventana y la jamba.
  • Proporcionar resistencia al fuego. ¡En la colocación de ventanas clasificadas ignífugas sólo se deben utilizar productos certificados como resistentes al fuego!

 

#Artículo de la publicación Inseneeria 02/2019 escrito por Gerli Ramler

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